domingo, 25 de julio de 2010

Otras manos

Pronto sus límites se fueron cerrando hasta el infierno mismo de la impotencia.

Ya la solución quedaba en pensamientos ajenos.

Nunca había poseído el poder de la manipulación.

Era tan perversa la espera del sí o el no…

e insoportable el sabor de la quietud…

Fue ella todo el tiempo que pudo,

Y también dejo de serlo para entregarse,

creyendo en que ahí caberia una respuesta.

Atada de manos y voz , dejo que fluya,

para que esta vez sea el tiempo quien maneje su destino.

1 comentario:

  1. Aunque pueda pecar de falta de objetividad, no puedo dejar de decir que cada día escribís mejor, siento que lo que escribís tiene mucha sangre, mucha descarga emocional... es fuerte me gusta mucho.
    Y bastante autorreferencial ehh
    ajajaj no sé, dicen que los escritores siempre se niegan a develar los misterios, así que me vas a decir que te inspiraste en no se quien pero hay mucho de vos acá, yo lo siento.
    Te quiero!!!

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