miércoles, 28 de julio de 2010

BE S.O.S

¿Por qué quedarse en aquello?

¿Por qué estár triste si hay más?

¿Por qué esconder esa risa?, ¿Porque son bellas tus lágrimas?

¿Por qué marearte en la espera?

¿Por qué cruzar de vereda?

¿Por qué no hacer frente a lo nuevo, que en otra esquina se hereda?

¿Por qué evitar el dolor?

¿Por qué no encontrar ahí, lo que refresque tus venas y

aceptar de los besos la salvación que deseas?

domingo, 25 de julio de 2010

Otras manos

Pronto sus límites se fueron cerrando hasta el infierno mismo de la impotencia.

Ya la solución quedaba en pensamientos ajenos.

Nunca había poseído el poder de la manipulación.

Era tan perversa la espera del sí o el no…

e insoportable el sabor de la quietud…

Fue ella todo el tiempo que pudo,

Y también dejo de serlo para entregarse,

creyendo en que ahí caberia una respuesta.

Atada de manos y voz , dejo que fluya,

para que esta vez sea el tiempo quien maneje su destino.

Prohibido equilibrio

Estaba perdiendo el desequilibrio.
Ganaba terreno el amor.
La fiesta y la noche se esfumaban en la estabilidad
y en el alma que la acompañaba.
Iba creciendo otro aspecto de su vida
y apareció el temor.
Decidió perder los abrazos.
Eligió reir por reir
a llorar por sentir, (por crecer).
Demonios del humo y de la música ganaron la batalla,
despojandolá de toda esa realidad que había logrado construir.

domingo, 11 de julio de 2010

Dos, uno, cero.

Contaba los dedos de la mano, lo hacía una y otra vez.
La extendía con los dedos bien separados, como preparada para contornearla con un lápiz y así dejar su palma impresa en un papel, que yo imaginaba áspero y descolorido, pensaba también que esa figura podría marcar el adiós a tan eterno aburrimiento.
Vi suspender su mano en el aire, otras tantas sobre su pierna, salteaba los dedos y tocaba el espacio.
Y contaba, iba y volvía, el índice de la mano derecha era su guía.
Uno, dos, tres, cuatro...
La admiraba a lo alto, la veía volar como si fuera una paloma pero de una sola ala, y otra vez, ahí estaba reposándola en su regazo.
Cinco, cuatro, tres, dos…
¿Era su pulso?, quizás era el cuadro recreado de cómo estaba latiendo su corazón.
Su mano y el juego que hacía con ella (ese de contar), también podían semejar un reloj y fue hermoso descubrir a esta idea como real, pasó al rato, cuando llegó y la saludó, con fuerza, con besos, con abrazos, con todo lo que cabía en su cuerpo, se respiraba un amor que se había hecho esperar.
Ahí supe realmente el significado.
Su mano marcaba el tiempo, hacia pasar los segundos, rompía con los minutos de distancia que la separaba del momento que estaba esperando.
Su mano era un reloj y la ayudaba a aguantar la ausencia y a soportar el eco de alguien que le faltaba.

miércoles, 7 de julio de 2010

TOMA

Toma, acá va un Sí,
Agarralo, hacelo tuyo, no lo quiero.
Te estoy dando lo más preciado que tengo,
me desprendo de mis formas.
¡Negativa!, ¡Te lo regalo!
¿Lo conoces?
Ahora caigo en la cuenta que estoy contagiado por tu alma sucia,
que no soy tan puro, que solo te doy esto de mi para no escuchar mas tus objeciones a la vida.
Ya no lo hago por solidaridad. ¡No!, la perdí con vos.
¡Deja de ser cómplice de tu innato pesimismo!
¡Arrastrada!
Lograste tanto con tan poco, haciendo caer bajo a un ingenuo que se colgó de tus amarguras.
Me voy sabiendo que te quedas contenta, conseguiste lo que querías.
¡Manipuladora!
Pero te advierto (y no sonrías tan sarcásticamente), habrás logrado que arroje este Si a tus manos, y que quede inyectado de tu veneno, pero no vas a lograr que permanezca en mi sangre por largo tiempo.
No, ya soy conciente de ello y esa es la fuerza que necesito para revertirlo…