No hay prisa,estoy hablando con Albee*.
Mi corazón bombea de colores, es lo único que puedo decirte.
Lo lamento, pero me quedé sin palabras.
Albee habla enredado, no se si está bebido, pero habla y hace hablar.
Todo parece un divague. Quizás lo sea. O puede que sea yo quien no entienda,
o entienda demasiado porque no haya nada que entender.
Me gusta. Parece loco. Está loco.
¡Si! ¡Si! ¡Lo entiendo!
Aunque ya no es Albee, es Harold*.
¡Lo escucho!
La abeja vino para provocar algo en ellos dos,
no en él o en mí, sino en ellos dos,
en los que están más allá, en su patio, entre flores de nombres raros.
Creo que estoy en medio de un mareo,
no puedo decirte nada más,
es que mi corazón bombea de colores.
Lo lamento, pero mi corazón bombea de colores y yo me quedo sin palabras.
Y ahora sé quien me deja sin palabras, ya no creo que sea Albee, ni Harold.
Tu, tu haces que pierda las palabras… y el hilo…y también…y también que mi corazón bombee de colores.
*Edward Albee-Harold Pinter
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