En todo sigue viviendo lo anterior.
Más que nada eso pensaba cuando desaparecía la decadencia del sentido del progreso.
Luego de meditar un buen rato con los ojos cerrados, levantó la cabeza y entonces se decidió a escribir.
Ya vacía, se puso a divagar en lo que haría para saciar la sed de risa olvidada en lágrimas de desaliento.
Cuanto viaje en un lugar. Cuanta barrera mal puesta.
Se fue cambiando de rumbo, se fue cambiando los pasos, se fue encontrando un lugar.
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sigo entrando a leer tus publicaciones, no me olvidooo
ResponderEliminarLa sed de risa olvidada en lágrimas de pensamiento.
ResponderEliminarMuy inspirado, me gustó mucho Pau.